En artículos anteriores de Cratorn SOM, desglosamos componentes esenciales de la estructura financiera como el EBITDA, el CAPEX y el OPEX. Estos indicadores son fundamentales para entender la salud operativa y la estructura de costos de una compañía.
Sin embargo, existe un indicador que no perdona y que tiene la última palabra sobre la supervivencia diaria de la organización: el Flujo de Caja (conocido globalmente como Cash Flow).
Si el EBITDA nos dice cuán rentable es nuestro modelo de negocio en teoría, el Flujo de Caja nos dice si tenemos el «oxígeno» suficiente para abrir las puertas mañana. En este nuevo artículo de la serie “Finanzas Estratégicas”, analizaremos qué es, por qué difiere de la ganancia contable y cómo una mala gestión de la caja puede detener la marcha de un negocio, incluso si este está vendiendo más que nunca.
¿Qué es exactamente el Flujo de Caja?
Desde lo teórico, el Flujo de Caja es el registro detallado de las entradas y salidas reales de dinero (efectivo o equivalentes) en un periodo determinado.
A diferencia del Estado de Resultados (donde vive el EBITDA), que se rige por el principio de lo devengado (se registra la venta cuando se factura, aunque no se haya cobrado), el Flujo de Caja se rige por el principio de lo percibido (solo importa cuándo el dinero entra o sale efectivamente de la cuenta bancaria).
Básicamente, responde a tres preguntas:
1. ¿Cuánto dinero generó la operación?
2. ¿Cuánto dinero se invirtió?
3. ¿Cuánto dinero quedó disponible para pagar deudas y retribuir a los accionistas?
El «Valle de la Muerte»: Rentabilidad no es Liquidez
Aquí es donde la teoría se cruza con la práctica dolorosa. Un error común en la gestión empresarial es asumir que si el EBITDA es positivo, la empresa está bien.
Regla de Oro en Finanzas: La rentabilidad es una opinión; el efectivo es un hecho.
Imaginemos el siguiente escenario:
- Tu empresa vende un proyecto enorme con un margen excelente.
- Facturas hoy, pero le das al cliente 90 días para pagar.
- Sin embargo, tus empleados, el alquiler, los impuestos y los proveedores de materia prima exigen pago a 30 días o al contado.
En los papeles contables, tu empresa es muy rentable (ganancia alta). En la realidad bancaria, tu empresa puede entrar en cesación de pagos antes de cobrar esa factura. Este descalce entre el momento del cobro y el momento del pago es lo que llamamos Capital de Trabajo, y es el corazón del Flujo de Caja.
El impacto en la marcha del negocio
Cuando descuidamos el Flujo de Caja, los riesgos operativos escalan rápidamente y pueden paralizar la compañía:
1. Estrangulamiento Operativo: Si no hay caja, no se puede reponer stock ni pagar nómina. La operación se detiene, independientemente de cuántos pedidos tengas pendientes.
2. Pérdida de Oportunidades: Sin liquidez (cash disponible), no puedes aprovechar descuentos por pronto pago con proveedores ni reaccionar ante una oportunidad de inversión rápida (CAPEX estratégico).
3. Deterioro de la imagen crediticia: Empezar a atrasarse en los pagos por falta de liquidez alerta a los bancos y proveedores, quienes endurecerán sus condiciones, agravando el ciclo negativo.
Gestión Estratégica: Del monitoreo a la previsión
En Cratorn SOM siempre enfatizamos que el control financiero no es solo mirar hacia atrás (contabilidad), sino mirar hacia adelante (finanzas).
Para dominar el Flujo de Caja, es necesario:
- Proyectar (Forecast): No basta con saber cuánto dinero hay hoy. Debes saber cuánto habrá la próxima semana y el próximo mes.
- Negociar plazos: El objetivo es alinear los días de cobro con los días de pago. Si pagas a 30 y cobras a 60, eres tú quien está financiando al cliente.
- Controlar el CAPEX: Las inversiones deben planificarse en función de la disponibilidad de caja real, no solo de la ganancia esperada.
Un indicador estratégico para el negocio
El EBITDA nos muestra el potencial y la eficiencia del negocio, pero el Flujo de Caja nos garantiza el tiempo para materializar ese potencial. Cuidar la caja es la responsabilidad número uno para asegurar la continuidad y la salud a largo plazo de cualquier organización.
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